
Brett Morris
Presidente Barack Obama presenta "cambio" al pueblo hispano.
Aunque las políticas del primer mandato de Presidente Barack Obama mandaron mensajes confusos a los estadounidenses hispanos — el fracaso del DREAM Act en el Senado y la mayoría de deportaciones en total ocurriendo en su presidencia — su ceremonia inaugural el lunes dio la comunidad latina razones para celebrar.
Mientras Obama elaboraba su plataforma de su según mandato, alludió a políticas que beneficiarán a Latinos, incluyendo reforma migratoria y tolerancia cultural.
“Nuestra viaje es se cumple hasta que encontremos una mejor manera a dar la bienvenida a los trabajadores, a inmigrantes que todavía vean América como la tierra de la oportunidad — hasta que alumnos jóvenes brillantes y ingenieros se alisten en nuestra industria en lugar de ser expulsado de nuestro país,” dijo Obama.
Mientras se hizo eco de las prometas de hacer el sueño estadounidense más accesible para todos, el presidente se unió con unos ejemplares de eso sueño — dos cubanos: un poeta y un reverendo.
Richard Blanco, que se nació en España de una madre que se huyo de Cuba, fue el poeta inaugural y compartió su poema “One Today,” que siguió inmediatamente el discurso del presidente. Los versos de Blanco pintaron una imagen de los Estados Unidos que desafió las baladas estereotipadas del “heartland” (paisaje) estadounidense. Los E.U. de “One Today” es un país de lo que profesor de psicología Rupert Nacoste llama neo-diversidad — un fenómeno de cambios sociales rápidos en un mundo que ya no se define blanco o negro. Los latinos están en la confluencia de la neo-diversidad, y como dijo Blanco, somos una nación de “una luz respirando color por vidriera de colores.”
“Escucha: las puertas que abrimos / para uno a otro todo el día, decimos: hello, shalom, buon giorno, howdy, namaste o buenos días / en el idioma mi madre me enseñó — en cada idioma / dicho en un solo viento que lleva nuestras vidas / sin prejuicio, como estas palabras que salen de mis labios.”
Después del poema de Blanco, el reverendo Luis León, un exilio cubano episcopal, dio la benedición con sabor español al fin, diciendo la conclusión de la benedición en español antes que terminó en inglés.
“Señor Presidente, señor Vicepresidente, que Dios bendiga todos sus días. Todo esto lo ruego, en el más santo nombre, amén. / Mr. President, Mr. Vice President, may God bless you all your days. All this we pray, in your most holy name, amen.”
Por el reconocimiento de la omnisciencia de Dios, el uso de español e inglés de León paralela nuestro mundo político: No somos una nación de una gente ni de una sola lengua, sino de muchos, somos uno — E pluribus unum, el sello de nuestro país.
Los mensajes que Obama y su compañía mandaron el lunes nos dan espernanza, y como Latinos, esperamos que podemos ver los cambios que Obama prometió en su último mandato. Esperamos que él reunir no solo nuestra nación, sino el Congreso para lograr el reforma migratoria que necesitamos. Obama hablaba de nuestro “deber solemne … lo que es nuestro derecho de nacimiento duradero.” Y aunque 11 millones de nuestros hermanos y hermanas no pueden llamar este país su nación propia, es el espíritu de los inmigrantes que forjó este país y que va a siempre mantenerlo, en las palabras de Obama, “maravilloso.”